Deja que sea todo así

que el viento se lleve nuestro amor.

Esconde ya

dentro de ti

mis besos, mis noches y mi alegría.

No acaricies mi cabello mas,

no lloraré sobre la almohada

Que ni el lecho que guardó nuestros cuerpos

sepa nunca nuestro triste adiós.

Deja que sea todo así

que el viento se lleve nuestro amor.

No cambies tu jamás.

Cuida bien de ti.

Y de tu vida

Del mundo que encontraras

Y mañana no ha de ser oscuro

Pues en sueños seguiré contigo

Y en el hueco de tus brazos

Cada noche me refugiaré

Y no sientas pena tu por mi

Pues el tiempo lo deshace todo.

Yo creía que me hundía lentamente,

y que lentamente te perdía.

Y quizás tarde o temprano

tu también comprenderás

que me llevas muy adentro.

Y quizás tarde o temprano

algún día pensaras

que estoy sola.

Y si un día suenan las canciones,

esas mismas que tu amabas tanto,

aunque lejos ya de mi

sonríe y piensa que las canté solo para ti.

Y recuerda cuando me decías

no solloces sobre la almohada.

Y las locas fantasías del primer día.

Y las veces en que fuiste mío.

Y quizás tarde o temprano

tu también comprenderás

que me llevas muy adentro.

Y quizás tarde o temprano

algún día pensaras

que yo sola quedo aquí

y cantaré sola

caminaré sola

y sola continuaré.

 

Una canción italiana de los años setenta, cantada en español por David Castedo, entre otros. No he sido capaz de encontrar quien la escribio en su momento. Y yo la transforme, para decir lo que pienso, lo que siento.

Volverte a ver ha sido una dura experiencia. Se me enreda en mi maraña de sueños la sensación de que no seré capaz de superarlo, de superarte.

Mi cuerpo sangra por fuera y por dentro, en una continua competición. Dolorosa. Silenciosa.

No podra conmigo, no. No podras. Quiero, por lo tanto puedo. Me cueste mas o me cueste menos.

Nunca lo entenderé, bien lo sabe Dios. Pero algún día seras pasado