El rumor del silencio
escarcha la noche
y congela el caminar
del tiempo
sólo la turbia soledad
que me acompaña
lanza notas de dolor
al viento.

Mi soledad es la soledad
del mundo
mi dolor de ausencia
es la ausencia de amor
que gravita en el horizonte
de mi vida
Estoy yo
y tu no estas
Has desaparecido

sin aparecer siquiera
en medio
de mis ansias locas.

Solitario vago por las regiones
de la inquietud
aprisionando las huellas
del vacío
y añorando la tibieza
de un amor
que no ha llegado.

Mujer
donde quiera
que estés
donde quiera
que te encuentres
ven
ven pronto a mi lado
que mi corazón te espera
para encender el tuyo
con el fuego del amor
irrealizado.

Franklin Ledezma Candanedo